Resumen
Resistencia y resistividad se parecen en el lenguaje diario, pero responden preguntas distintas. Una mide la condición de un sistema instalado; la otra describe el comportamiento eléctrico del suelo.
Qué mide la resistencia
La resistencia de puesta a tierra representa la oposición del sistema instalado al paso de corriente hacia el terreno remoto.
Es útil para verificar una malla, electrodo o sistema existente, siempre considerando el método de medición y la configuración real.
Qué mide la resistividad
La resistividad de terreno expresa la capacidad del suelo para conducir corriente eléctrica y se mide normalmente en ohm metro.
Su valor cambia con humedad, compactación, temperatura, estratos, sales, rocas y rellenos.
Por qué no se reemplazan
No se debe diseñar una malla nueva solo midiendo resistencia de una tierra existente, porque esa medición no caracteriza el terreno completo.
Tampoco basta conocer resistividad si no se verifica la instalación terminada con inspección y mediciones.
Cómo se usan en proyectos
La resistividad alimenta el diseño y cálculo de mallas. La resistencia instalada ayuda a validar condición, mantenimiento y desempeño del sistema construido.
En subestaciones se suman criterios de tensiones de paso y contacto, corriente de falla y tiempo de despeje.
Preguntas frecuentes
¿Cuál se mide primero en un proyecto nuevo?
Normalmente se mide resistividad de terreno antes del diseño.
¿La resistencia instalada sirve para recepción?
Sí, cuando se interpreta junto con método, alcance y criterios aplicables.
¿Una tierra con pocos ohm siempre cumple?
No necesariamente; debe verificarse seguridad, continuidad y equipotencialidad.
¿Pueden medirse ambas en una misma campaña?
Sí, si el alcance requiere diseño y verificación de sistemas existentes.
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